Del cerro de la Pluma a una cultura cafetalera.
A mediados del siglo XIX, pioneros provenientes del distrito de Miahuatlán exploraron la Sierra Sur en busca de tierras con el microclima tropical de altura necesario para aclimatar el café. Después de intentos fallidos y tensiones territoriales, el rumbo de exploración se orientó hacia la zona de Huatulco.
Allí identificaron un promontorio de condiciones climáticas excepcionales conocido como el cerro de la Pluma. La introducción formal del cultivo data de 1868, y los primeros almácigos dieron paso a una plantación comercial que marcaría la historia cafetalera de Oaxaca.
El 1 de diciembre de 1880, mediante decreto del gobierno del Estado de Oaxaca, se oficializó la creación del pueblo y ayuntamiento de Pluma Hidalgo. Desde entonces, el nombre Pluma quedó ligado a una forma de producir café donde altitud, niebla, sombra y oficio campesino se vuelven identidad.
